Chimamanda fémina del este de Nigeria. Comienza
conferencia exponiendo lo gran influenciables que somos los seres humanos. A lo
largo del día estamos influidos por infinidad de noticias o conocimientos que
simplemente aceptamos tal y cómo nos son transmitidos, sin pararnos a pensar si
es o no coherente.
Esto lo ejemplifica con acontecimientos reales de su
vida, de cuando era una niña y simplemente había asimilado que la familia de
Fide (el siervo de su familia) era pobre. Siendo una niña solo podía imaginar a
la familia de Fide siendo pobre, asimilaba la pobreza con ésta familia, sin ir
más allá, quedándose solo con las informaciones repetitivas que su madre le
aportaba. No se paraba a pensar si la familia pobre, además de pobre tenía
hobbies, si eran felices, si eran tranquilos, amables, etc.
Generalmente, se tiende a aceptar la historia tal y
como se nos cuenta sin haberla vivido en primera persona, sin haber recibido la
información de ambos bandos, solo nos quedamos con la historia que nos llega,
normalmente la del bando de los ganadores. Los acontecimientos históricos no
tienen una verdad absoluta, no hay unos acontecimientos únicos, hay tantos
acontecimientos como personas hayan vivido en ese período histórico, ya que
cada uno lo habrá vivido de forma diferente al resto y habrá tenido unos
sentimientos diferentes.
La protagonista de esta conferencia cuenta su
vivencia personal en la que se quedó impactada de la concepción que tenían los
estadounidenses de África, generalizando este continente africano en una
historia caracterizada principalmente por personas pobres y diferentes al resto
de personas.
Si se generaliza y se cuenta una “historia única, se
crean estereotipos” y como bien afirma Chimamanda los estereotipos no significa
que sean falsos, sino que son incompletos. Estas generalizaciones atacan
directamente a pueblos y ciudades enteras, en la que como en cada lugar, hay
variedad y diversidad de personas.
No es justo por tanto, crear prejuicios ante personas o grupos de personas
simplemente por tener un color de piel diferente, un idioma distinto , unas
creencias que no se asemejan a la nuestras o unas costumbres desiguales a las
que estamos acostumbrados. Deberíamos cambiar totalmente la mentalidad y
fijarnos más en la gran cantidad de características que hacen similares al ser
humano. Abrir nuestras fronteras y dejar atrás generalizaciones que nos han
sido transmitidas, dejar de asimilar diferentes zonas geográficas con un único
adjetivo. Se ha de crear oportunidades reales de homogeneidad.
En general,
debemos aceptarnos y darnos la oportunidad a nosotros mismos de recibir más
información de la que se nos puede transmitir tradicionalmente. Recibir y saber
escuchar historias de otras personas de diferentes zonas para así enriquecernos
cognitiva y culturalmente.
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